La amalgama de variedades que ofrece el viaje a Paraguaná, no solo cuenta con bellas playas sino que también le permite vivenciar la aridez y solemnidad del desierto junto a la vista de sierras húmedas con prístinos saltos de agua.

La visita a la Zona Franca de Punto Fijo es una sorpresa pues se perfila como una de las mejores del Caribe. Y la Ciudad de Coro, modesta y antigua a la vez, muestra sus calles coloniales para recordar los días de la historia de cinco siglos pasados. Por si fuera poco, en toda la península existen cantidad de monumentos religiosos que contrastan con sus atractivos naturales. Multitud de flamencos y fauna en general hacen del paseo una diversión de gran encanto. En fín, es Falcón un vecino muy cercano que ha cuidado muy bien sus vías de transporte para permitirnos llegar allí y disfrutar con mucha facilidad su multiplicidad de colores y su grandeza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Iglesia de El Hato.


La Iglesia de Buena Vista mirando al Cerro Santa Ana.

Iglesia de Moruy.

Iglesia de Pueblo Nuevo.

Iglesia de Santa Ana.

Catedral de Coro

 

 

Fachadas Coloniales de Coro.

 

Adicora, Mar de Encantos.

 

 

 

 

 

Un vistazo a los Medanos de Coro.