Carnaval


Es un período caracterizado por los cambios de patrones, la diversión del cuerpo y la alegría del espíritu, el juego de bromas y los disfraces disparatados

Por: Sigfredo Romero.

En Puerto Cabello se realizan distintos eventos carnavalescos entre los cuales se pueden distinguir los organizados por instituciones públicas o privadas y aquellos otros enraizados en la tradición popular y que ocurren gracias a la participación colectiva. Entre los primeros están los carnavales turísticos promovidos por la alcaldía, caracterizados por disfraces, desfiles de carrozas y elección de reina de carnaval, donde además se ofrece un espectáculo musical con renombrados artistas nacionales e internacionales. Muy concurrido es el "Grito de Carnaval" que realiza en El Malecón de Puerto Cabello, y con el cual se da inicio al carnaval en esa población.

Tanto en los carnavales institucionales como en los de organización colectiva o popular se pueden encontrar comparsas, conformadas por grupos de personas que salen a bailar representando la figura de un animal o elemento de la naturaleza. Bien conocidas son las comparsas de Borburata, animadas con sus propios temas musicales, y por eso acompañadas con instrumentos musicales que van indicando el ritmo y apoyando la improvisación de versos que hace el alegre grupo en sus recorridos. Entre las comparsas más famosas están: La Burriquita, El Alacrán, entre otras.

En Rancho Chico del municipio Puerto Cabello encontramos una tradicional y popular comparsa de carnaval conocida como El Toro, cuyo argumento de muerte y resurrección es semejante a las Diversiones Orientales: En ella participan: un toro, representado por un hombre metido en una armazón, un torero, unos payasos y un conjunto musical. En esta comparsa el toro baila y embiste al público durante su recorrido, seguido muy de cerca por un torero vestido con traje de luces, unos payasos y un grupo de jóvenes de ambos sexos que se mueven al ritmo de la música interpretada por el conjunto acompañante. Aquí se hace la simulación de una corrida de la fiesta brava, donde toro y torero se enfrentan, tratando cada uno de mostrar su gracia y sus virtudes mientras los payasos divierten al público con su estilo jocoso. Finalmente llega el momento que ocurre la muerte del toro por una estocada del torero; gracias a los cantos y bailes de los asistentes el toro resucita, regresándose como en una historia que nunca termina.

También en Rancho Chico son los diablos de Carnaval que salen el lunes y martes vestidos con trajes de color negro y rojo, llenos de espejos y cascabeles con la intención de perseguir y aterrorizar a la gente. Su estrategia es la de andar silenciosos por las calles aprovechando algún espacio oscuro y solitario para embestir a sus víctimas; en tanto los lugareños prevenidos reconocen la cercanía de los diablos al distinguir el sonido de las campanitas de sus trajes en medio del silencio de la noche.

PUERTO CABELLO Y LOS CARNAVALES DE AQUELLOS AÑOS

Puerto Cabello brindó su más eufórico esplendor carnestolendo, mucho antes de lo que imaginamos.

De las más importantes ciudades de Venezuela, venían a disfrutar de esa combinación de alegría, sol y playa. Personas provenientes de: Valencia, Caracas, Barquisimeto, elegían a Puerto Cabello desde las primeras décadas del siglo XX.

El carnaval de Puerto Cabello, no distinguía clase social, desde los más humildes, hasta los grupos de renombre de la ciudad, disfrutaban la alegría de disfrazarse y salir en comparsas.

Es importante aclarar que la siguiente crónica no es la historia oficial de los carnavales de la ciudad de Puerto Cabello. La meta a perseguir es que nuestras nuevas generaciones tengan una idea de algunos pasajes de las fiestas de carnaval en Puerto Cabello de hace algunos años.

Cuenta la historia que el gobernador del Distrito, como se llamaba el Alcalde de la época -( 1932).- Rafael Falcón, era un hombre muy entusiasta, por tal razón los carnavales se hicieron famosos.

Para el año de 1932, Puerto Cabello era poblada por personas que sabían divertirse con buen gusto. No faltaban las bromas, las mofas, las risas estridentes, pitos, sirenas, bombos y platillo.

Una de las comparsas que figuró en aquel carnaval porteño de 1932 fue la organizada por Clementina Falcón - esposa del Gobernador- y Alicia Figueredo Gramcko, quien hizo el papel de esposo, situación que causó impresión, de cómo una mujer tan recatada podía haberse disfrazado de hombre.

No hay que olvidar en aquellos años al famoso Club Recreo, el club de la excelencia de la ciudad y más antiguo de latino América, lamentablemente desaparecido.

En la Planchita, conocida anteriormente como La Alameda, frente al recordado Hotel Los Baños y a un lado de la actual Plaza Flores, se iniciaba el carnaval, con los pocos autos de la ciudad y sobre todo mucha gente deseosa de pasarla bien.

Los martes de carnaval había mucho movimiento en el club "El Recreo". Las muchachas que vivían en las inmediaciones del club adornaban sus paredes y columnas con serpentinas en forma de cadenetas, y sobre todo mucho, mucho papelillo. Esta era la época en que las comparsas arrojaban monedas de cinco y diez centavos, dichoso quien agarraba una Locha arrojada por la Reina.

Las fiestas de carnaval en el Club "El Recreo" eran famosas por la calidad de orquestas que amenizaban la tertulia. Las muchachas se estremecían de emoción al oír las notas del pasodoble "Flores de Galipan", pieza con que la orquesta "El Maño" de Caracas iniciaba sus bailes.

Pasados los años el Rey Momo continuaba ganando adeptos.
El club "El Recreo" que era un centro selecto de la ciudad y poco accesible a la juventud de entonces, organizaba actividades que revestían siempre de alegría y buen tono a todos.

ClUB LOS RIVALES
El Club Los Rivales , eran los rivales del Club Recreo, un centro social para una clase menos exigente.

Ya para entrar a un club no se necesitaba vestirse de corbata, igualmente las orquestas famosas de la época tenían su participación asegurada en cada carnaval. La San Susi, Alfonso Larrain y posteriormente la Billos Caracas.
Se recuerdan los verbenas los días domingo, el "Festival del Cocotero", fiesta en la época de carnaval, donde se decoraba el club con palmas de coco, se tomaba agua de coco, dulces de coco, y juegos de dominó, bolas criollas y demás actividades populares.

Cuanto añoramos las carrozas apoteósicas de la Armada, la de la empresa Las Llaves, las comparsas de las negritas, los clásicos disfraces de Zorro, Caperucita Roja, Peter Pan, Superman, entre otros que se vendían en Variedades Japón en la Calle Plaza, La Villa Caracas o el Mundo del Niño en la Bolívar.

Siempre se dice que los tiempos de antes fueron mejores. ¿qué piensa usted?