DONDE EL TIEMPO
SE DETUVO.

 

 

 

 

Si usted alguna vez decide conocer Yai, (lo que le recomendamos), es bueno tener en cuenta que este es uno de esos sitios de características muy especiales a los que hay que ir con cierta preparación y disposición.
Lo primero es que se debe ir dispuestos literalmente a desprenderse del mundo cotidiano. Yai es un lugar diferente a todos, donde descubrir sus encantos puede ser una experiencia muy sencilla o imposible.
- Tener un vehículo rústico puede ser muy importante aunque en realidad, la carretera permite el paso de todo tipo de vehículos, el caso es que la vía no está asfaltada y su cercanía con canteras y suelos agrestes la hace ser muy polvorienta así que no podrá encender el aire acondicionado porque se le puede dañar y tampoco podrá abrir mucho las ventanas porque se llenará de polvo.
Si después de consideradas estas premisas usted sigue con la intención de llegar hasta Yai, le felicitamos, su espíritu de aventura permanece intacto así que nada mejor que llegar hasta el final, estamos seguros que logrará vivir una experiencia interesante. Para llegar a la meta, conocida también como La Hundición, usted deberá llegar hasta el Pueblo de Sanare en el Estado Lara, en la bomba de la avenida principal se puede informar sobre el cruce a la derecha que en sus inicios le hará atravesar una especie de barriada en condiciones muy precarias como pequeña.
La carretera empieza a tomar su curso y usted comenzará a divisar un enorme valle conformado por pequeños promontorios muy agrestes, algunos mas que otros considerando la explotación minera que se aprecia a distancia. Después de muchas curvas en bajadas aparece una especie de mirador que hace también las veces de parada para los usuarios del transporte publico, conformado por viejos jeeps y camionetas pick ups en las que muy granados grupo de personas hacen su vía hasta Sanare. En Yai, un pueblo antropológico, el tiempo parece haberse detenido, nada ha ocurrido allí durante años, bucólico, el único cambio significativo pareciera ser la sustitución del burro como medio de transporte por las motocicletas que aparecen con frecuencia, levantando mucho mas el polvo. Es en Yay el lugar donde mas hallazgos antropológicos se han conseguido, las reminiscencias del período pre´- hispánico están latentes aún allí. En una de las calles cerca de la pequeña pero bien conservada iglesia esta la escultura de la alfarera, una mujer que vivió su larga vida en Yai donde se destacó por sus trabajos de alfarería, llegó ella a edad muy avanzada, delgada, firme y es esa la imagen que usted podrá apreciar en este merecido reconocimiento.
Más adelante se encuentra La Hundición. En realidad existen en el país erosiones mas prominentes como aquellas que se pueden apreciar en la zona sur de Mérida, sin embargo la hundición en Yai tiene unas características si se quiere misteriosas y la capacidad de poder ser recorrida a pie con facilidad. Es aquí donde su espíritu aventurero se pone a prueba nuevamente. Si de verdad entiende el lugar donde está parado, tómese su
tiempo para caminar por en medio de estas depresiones llenas de formas y contrastes, donde la luz y el paso de las horas juegan un papel determinante y donde usted podrá disfrutar del silencio y su respiración en un rincón místico del país . Esta
depresión de la tierra está llena de mitos y leyendas como aquella del anciano que una vez llegó a Yai que era populoso, precisamente en esa zona y que advirtió a los lugareños sobre el peligro que existía, de que la tierra se abriría y los tragaría si no enmendaban sus caminos y se dedicaban a una vida mas espiritual, al parecer según la leyenda, la gente no hizo caso a las advertencias del anciano y la tierra se hundió.
Si tiene suerte de encontrarse a algún anciano y conversa con él, usted podrá conocer un cúmulo de historias que enriquecen el misterio que encierra Yai. Donde el tiempo se detuvo.
El regreso por la misma carretera lo llevará a Sanare donde podrá disfrutar de un gran contraste en un ambiente mas montañés que puede ser frío y cuenta con excelentes posadas para pasar la noche.

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