DESDE PATANEMO A OCUMARE

 

Fotos y Texto: Lic. Rodolfo E. Martínez R. CNP 4105.

 

 

Todo aquel que desee vivir una fascinante aventura, brindándose a sí mismo, un día, por lo menos, rodeado de la mas espectacular naturaleza ,es un candidato para disfrutar el paseo por las aguas caribeñas que bordean las costas de los estados Carabobo y Aragua. Mas específicamente, en la excursión que describimos en nuestra sección " DE PASEO CON NOSOTROS", le invitamos a ir en un pequeño peñero desde la Bahía de Patanemo hasta la Ciénaga de Ocumare. Sin embargo, debemos advertirle que este paseo está orientado hacia los amantes de las emociones y la aventura ya que el pedazo de mar que deberá atravezar se mueve con fuerza entre un horizonte lejano y enormes farallones de piedra que son las faldas de las formidables montañas que conforman esta parte de la costa central del país. Son estas rocas, sin embargo, uno de los principales atractivos que no dejarán de impresionarle con sus imponentes formas y figuras.

Yapascua es a mi modo de ver el paraíso ideal porque mantiene un alto grado de privacidad y no es de fácil acceso para las embarcaciones, se le puede llegar también por tierra en una caminata para los que somos todo terreno.

La visita a Ocumare es pintoresca y conveniente para proveerse adecuadamente.

La construcción indiscriminada de palafitos puede ocasionar un serio daño al eco sistema.

 

 

La primera parada luego de salir de Patanemo, es la Ensenada de Yapascua, a mi modo de ver la mas hermosa de la región, para accesarla, es muy conveniente este tipo de peñero, ya que por su angosta entrada solo pequeñas embarcaciones pueden entrar, pero al llegar allí, usted se sentirá privilegiado por ver un lugar impoluto, de prístinas aguas, que le invitan a permanecer y encontrarse consígo mismo. Luego de este oasis, podrá vistear la Bahía de Turiamo, de uso militar, al fondo se encuentra de la forma mas imponente, toda la belleza de la Cordillera de la Costa, el encuentro de los Parques Nacionales San Esteban y Henry Pittier, uno de los pulmones naturales más importantes del planeta.
Si lo desea, puede acercarse a la población de Ocumare, pintoresca y con servicios turísticos, pero el máximo destino de este viaje lo conforma la Ciénaga del mismo nombre.
Una gran virtud, pero al mismo tiempo, su condena, es la boca a la ciénaga que permite la entrada de embarcaciones de mayor calado. El hecho de estar en el Parque Nacional ha restringido su explotación, sin embargo ya existen allí algunos palafitos de carácter privado que la afean y que podrían poner en grave peligro su frágil equilibrio ecológico.
Para describir estos lugares mágicos, las palabras se empequeñecen, ante un realismo natural indescriptible, fácil de vivir y disfrutar. Esta posibilidad, ahora al alcance de sus aspiraciones, gracias a los pescadores de Patanemo que se están organizando para ofrecer el servicio turístico, equipados con chalecos salvavidas y botiquín de Primeros Auxilios. Muestran ellos con orgullo las bellezas de la región y con gusto le llevarán a bellos rincones de la Ciénaga como el Baño de Barro para la piel y los Túneles del Amor formado por los mangles, que brindan un gran contraste en el maravilloso paisaje.

Vista de una de las Playas de Agua clara, en las costas de la Cienaga de Ocumare.

El Túnel del Amor y el Barro para la Piel son contrastes naturales que conforman el paraíso de Ocumare.

Angel Uribe organiza la excursión desde Bahía de Patanemo, lo pueden contactar por los Tlfs: 0426 4416848/ 0242 4211784. Ofrece además transporte a Isla Larga.

La Ciénaga de Ocumare es uno de esos lugares únicos de nuestro Mundo Natural, Al fondo, el Parque Henry Pittier.

 

 

 

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