El hombre de la Luz!

 

 

 

El viejo dicho "nadie es profeta en su tierra" queda caduco al ver el ejemplo de lo sucedido en el Caserío Los Caneyes, en la Bahía de Patanemo, allí uno de sus habitantes ha sido especialmente reconocido por un acto que trajo progreso a su pueblo y que él realizó hace muchos años.
PABLO TOVAR,, hijo de esa tierra y perteneciente a una de las familia fundadoras de esa región. Gran parte de los pobladores que iniciaron su vida en Los Caneyes, son miembros de la familia Tovar. Ya anteriormente Brígida Tovar, la madre de Pablo habìa sido homenajeada por su aporte al costumbrismo y las tradiciones habiendo sido ella, una de las principales impulsoras del movimiento del San Juan, mas representativo de las Costas de Carabobo. En su juventud,y al igual que casi todos los jóvenes de su época, PABLO TOVAR, acostumbraba dejar su pueblo con el tobo lleno de ostras frescas y se encontraba con sus coterráneos vendiendo el delicioso producto del mar de Carabobo en las costas de Vargas donde las ostras de Patanemo eran consideradas poco menos que una auténtica exquisités. Durante años, los jóvenes Caneyeros practicaron esta actividad, algunos de ellos ya no se encuentran en este plano, otros son hoy los mayores del caserío que permanecen como ejemplo de la madera fina de las viejas generaciones. Pablo, además de conseguir sustento con su trabajo, logró formar una gigantesca red de contactos que le sirvieron para muchas cosas, incluyendo la que hoy le permite haber sido homenajeado. El caso es que en aquel entonces Los Caneyes no tenía electridad y sus habitantes debían conformarse con las velas y las lámparas de kerosene. Entre sus múltiples contactos Pablo conoció a un ingeniero que trabajaba en la compañía de electricidad y que se habìa convertido en un cliente de Tovar. Ni corto ni perezoso, Pablo contó la situación de su pueblo al ingeniero quien seguro de la veracidad del caso y la confianza que le tenía a Pablito, logró que en poco tiempo, la electricidad y con ella el progreso llegaran a tan bello lugar en Patanemo.

Hoy PABLO TOVAR ha sido reconocido en vida como el "hombre de la luz" y una gigantesca escultura ha sido erigida en la entrada a la Bahía para dar la bienvenida a todo el que llegue a disfrutar de este sitio y para recordar a sus habitantes de la humildad y grandeza de su gente. La iniciativa en la elaboración del monumento es del artista local JORGE URIBE, quien se propuso junto a algunos de sus amigos en lograr este reconocimiento bien merecido y que es producto de la sensibilidad de artistas como los de la Saga de los URIBE. Betsy, Vanessa y sus padres Mary y Saturnino quienes con trabajo se están eternizando al llenar el mundo de colores y de arte en el sentir del artista de calidad y sensibilidad en Venezuela.

 

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