FRANCISCO DE MIRANDA
ERÓTICO......................!

 

 

 

NELSON VIELMA nos trae en esta ocasión ardientes relatos sobre las pasiones sexuales de nuestro gran venezolano universal. Sin poses ni tapujos, es el mismo Miranda, divertido, quien nos relata de puño y letra, no solo su
pasión libertaria sino también la alegría por disfrutar de la pasión de las múltiples mujeres con quienes se relacionó , durante los años en que vivió y disfrutó de múltiples aspectos del viejo continente.
Brillante recopilación que nos presenta Vielma.

 

Más de 200 mujeres
Miranda estuvo con muchas mujeres, sus biógrafos calculan más de 200, muchas veces, conservando en un fino estuche pelos púbicos para recordar las horas de placer que le habían hecho pasar.
Llama la atención que no haya constancia de ninguna relación en los años que pasó en Cuba, en Venezuela y en las prisiones donde estuvo los últimos años de su vida, porque durante sus cautiverios en Francia, durante la Revolución Francesa, madame Custine, lo visitaba y tenía relación erótica con él en la misma cárcel.

 

 

Recordando un Menage a trois:
“Después de dejar mis dos buenas muchachas que me hacían mil caricias, me vine a casa”
A veces no tenia suerte en el amor:
“Llegué a mi posada a las 3 de la tarde, vino una moza que me trajo el mozo de la posada y no quiso chapar… ¡Cosa singular que no se encuentra aquí una muchacha que quiera y yo jamás me he visto con tanta gana!, no ha habido forma de moza”
En Hamburgo:
“Me vino a las 10 una moza que habla alguna palabra en inglés, y es libidinosa, como un diantre”
En Hamburgo:
“Me fui a casa de la señora Poppe y nos tenía prometido buenas mozas y me dio una criadita de 16 años, no mala que me tiré, pasamos a otro Partenón y vino una mucho mejor y lúbrica, que se desnudó y así también la despaché muy pronto”
En Amsterdam:
“De aquí pasamos a otro en que las ninfas eran más expertas en el arte de hacer el amor, y se paseaban con una sonrisa y un ojeo el más lascivo que quiera imaginarse. No hay duda que, más refinada esta institución, sería ventajosa al placer y la tranquilidad de la sociedad”
En La Haya:
“Vino después una muy buena ninfa de Venus, joven y bonita, celebramos un sacrificio y se marchó a las doce”


 

 

 

La Zarina Catalina II...
...sintió fascinación personal por Francisco de Miranda, lo colmo de halagos y atenciones, lo hizo coronel del ejercito ruso, lo salvo de la persecución española, le entrego dinero para su proyecto emancipador y le dio protección diplomática a través de todas sus embajadas europeas.
Uno de los mayores halagos que una reina podía dar a un súbdito era enviar platillos de su mesa a aquella donde estaba el invitado: “Catalina lo hizo varias veces con Miranda”.
Más de una vez estuvo en las tertulias que se celebraban en las habitaciones reales (donde estaba su cama), aunque Miranda nunca estuvo solo con ella en la misma, sin embargo, era la mayor distinción cortesana.

 

La especial madame Hall
En Goteburgo, Miranda, tuvo una honda relación con Catalina Hall. Fue un romance no sólo físico sino emocional, del mismo quedó hasta correspondencia que Miranda conservó en su Archivo.
“Al almorzar con la señora Hall que me da muchas inquietudes, y después de haber cultivado un poco el amor que comienza (...) a las tres y media en punto, no había nadie y así comencé a chapar, se interrumpió el goce por el ruido a la puerta, luego volví a chapar, en los intervalos madame me tocaba y yo la tocaba a ella con recíproco gusto y escribí una hoja de mi Diario que ella misma estampaba con los nombres propios”
Al Miranda partir de Gotenburgo, ella fue hasta Gasevadholm para encontrarse con él:
“encontré… a Madame Hall que me aguardaba, luego entramos en su coche y el hijo en el mío, allí mismo la chapé dos veces deliciosamente”
Miranda siente su ausencia, ella le escribe y le dice:
“Espero que Usted me guardará en su recuerdo, lo que haré toda mi vida”.
Y en otra carta, más tarde le pide que le escriba: “de forma que pueda enseñar las cartas de Usted a mi marido”.

 


 

 

Las andanzas rusas
En Kiev
“El Compañero se fue en el coche y yo me quedé con mi ninfa en la cama. Era muy buena y así me recreaba; mas no lo dejaba meter; yo creía que fuese virgen y temiera el dolor. Se levantó como para volver, más no aparecía… En éstas, chapé a la criada y me fui… “
En San Petersburgo
“Me fui a casa a chapar una moza… y no valía un demonio, con quien dormí, me vine a casa a chapar con una moza que un criado recomendado me ofreció y era virgen, no hablaba sino alemán, quería que le pagase cuarto, la pobrecilla tenía miedo, con que se fue y yo no quise violentar su voluntad”
En Estocolmo:
“Por la tardecita fue a mi Catherina, que estaba tan decentemente vestida y pronta para ir con su madre y hermana a la Comedia, estas se fueron y nosotros quedamos juntos ofreciendo un solemne sacrificio, después la llevé a la Comedia, mas había tantísima gente que no pudimos encontrar plaza… y así nos volvimos para otro igual sacrificio, por la tarde fui a ver a mi Catalina Cristina Strandel, con quien estuve una hora y media en delicias”

 

 

Copenhaguen
“La comedia concluyó, un poco después fui a ver los burdeles, que encontramos ya sin música, las mujeres y las muchachas estaban a la puerta llamando, luego nos fuimos a casa de la moza que tendrá 18 años, y es muy novicia, con quien dormí toda la noche y no pude chapar más de dos veces”
En la misma ciudad:
“Vino mi moza la criadita a las ocho, se metió en la cama y estuvimos allí hasta las diez y media”
Y a los pocos días allí mismo:
“Nos retiramos a las 7 y me fui a la de mi moza la criadita, quien me hizo muy buen fuego, buena cama, chapamos, me dio mi buena taza de té, chapamos así, se desnudó, y con una voluptuosidad sublime, por cierto, a las 11 me vine a casa, donde encontré en mi cuarto la moza consabida que habla poco inglés, tiene buen cuerpo y está bien vestida, más el aliento es vinoso. La despaché tempranísimo, antes que ninguno en la casa pudiera verla”

 

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