EN VENEZUELA NACIÓ UN LIBERTADOR
QUE NUNCA MURIÓ.

 

 

 

Este año 2017, conmemoramos el 234° aniversario del natalicio de Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios Ponte y Blanco y como la Academia de la Historia, siempre ha mantenido el criterio de que no hay detalles de la vida de Bolívar que no interese a la historia, me parece propicio recordarles esta polémica tesis, que por la cantidad de pruebas que la califican debe considerarse verídica.
En 1983, cuando se conmemoró el Bicentenario de su natalicio, participaron los más insignes historiadores de Venezuela y de otras latitudes en conferencias, foros y talleres y uno de ellos, el doctor Salcedo Bastardo, asomó la posibilidad de que Bolívar pudo haber nacido en las primeras horas de la madrugada del 25 de julio.

Muy malos presagios
En la media noche del 24 de julio, todo era confusión en la residencia de los Bolívar. Mientras su esposa era atendida en su habitación, las esclavas llevaban y traían baldes de agua caliente y paños desinfectados al fuego. Era un embarazo de alto riesgo como lo alertaron los médicos, se imploraba un milagro, sus hermanas oraban a los pies del altar familiar, donde destaca un lienzo de la Santísima Trinidad. Desde tempranas horas de la noche María de la Concepción, presentó dolores de parto y ante la ausencia de médicos, estaba siendo atendida por su vecina cubana Inés Mancebo de Miyares, que recién había dado a luz y se desempeñaba como comadrona.

El milagro se hizo realidad
La alegría llego a todos los presentes, cuando Inés Mancebo, salió de la habitación y anuncio a los presentes el nacimiento de un niño totalmente sano. Fue un milagro que se consagró en el mismo mes que terminaron los trabajos de edificación del templo de la Santísima Trinidad (actual Panteón Nacional).
María de la Concepción, no pudo amamantar a su bebe, porque aún persistían secuelas de la tuberculosis, contraída tiempos atrás y que la había aquejado durante todo su embarazo, por eso Inés Mancebo, lo alimentó mientras llegaba de la hacienda de San Mateo una esclava con suficiente leche materna.
Con los años, Bolívar diría (cito): “Fue ella la que en mis primeros meses me arrulló en su seno. Mi antigua y digna amiga, la señora Mancebo de Miyares que, en mis primeros días, me dio de mamar. Qué más recomendación para quien sabe amar y agradecer”.

Y se llamaría santiago
El niño tenía que llevar el nombre del santo que se celebraba el día de su nacimiento, que era el apóstol “Santiago”, pero su madre agradecida por el milagro de su alumbramiento, quiso llamarlo “Simón” y como segundo nombre: “de la Santísima Trinidad”, para cumplir la promesa que hizo en el Templo. Para obviar el santoral, cambiaron la fecha del nacimiento al día anterior, o sea, el 24 de julio; tal cual lo señaló años más tarde el propio Bolívar en una carta dirigida a su prima Fanny du Villars (cito): “Mi abuelo, como Alférez Real que era, se comportaba como un viejo requete godo y sumamente beato, e insistía que mi padre me diera el nombre del santo del día en que realmente nací, el 25 de Julio, o sea el del apóstol Santiago, el más chapetón de los santos, ya que es el único que lleva la Santidad en el nombre y por tanto nunca se le dice San Santiago”.
Con esta declaración del Libertador, quedo confirmada la verdadera fecha de su nacimiento el día 25 de julio, y no el 24 de julio como se lee en su Acta de Bautismo.

O´LEARY, CONFIRMA EL 25 DE JULIO
Su edecán y biógrafo Francisco O´Leary, refrendo en sus memorias estas palabras de Bolívar (cito): “Ahí mismo mi padre me cambio mi fecha de nacimiento a la del día anterior, 24 de julio, para zafarse del nombre Santiago, y para quitarse de encima a mi abuelo que por beato que fuera, no iba preparado para tamaña argucia ni se sabía tanto el Martirologio Romano como para poder chistar. Allí mismo también empezaron mis problemas con la familia Palacios: pero, me llamé Simón. Y no nací el 24 sino el 25 de Julio”.

TODOS CONOCÍAN LO DEL 25 DE JULIO
Además de estos dos escritos que refieren la verdadera fecha de su nacimiento, Bolívar hace mención a una Carta que le envió Antonio José de Sucre el 25 de julio de 1820 (cito): “La Batalla del Pantano de Vargas ocurrió el 25 de julio de 1819, y el 25 de julio fue la fecha efectiva de mi nacimiento, según me lo confirma el Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre, al escribirme para mi cumpleaños y conmemoración del primer aniversario de la famosa batalla”.

Una conseja muy popular
Existía una conseja muy popular en aquellos días, que decía que a los siete días del milagro, la sociedad mantuana de Caracas se vistió de gala para asistir a la presentación del nuevo miembro de la familia Bolívar, quién sería bautizado en la Santa Iglesia Catedral de Caracas. Su padrino y abuelo Feliciano Palacios y Sojo, esperaba al lado de la pila bautismal, al momento en que el presbítero Juan Félix Jerez y Aristeguieta cumplía con el ritual. En el momento en que vertió el agua sobre la cabeza de la criatura, en lugar de mencionar el nombre que le habían señalado lo llamo entre susurros: Simón.
Luego en la recepción, el abuelo Feliciano brindo por su nieto “Santiago”, a lo que el Presbítero Aristeguieta le corrigió: “No se llama Santiago, su nombre es Simón”. María de la Concepción sonrío, mientras Feliciano Palacios visiblemente contrariado le reclamó el nombre con que fue bautizado su nieto. Don Félix con voz reflexiva le respondió: “No le llame Santiago José; por una extraña voz interior, una inspiración que probablemente venga de Dios, le he puesto el nombre de Simón José, porque este niño será Simón el Macabeo (salvador) de América”.
Por: NELSON VIELMA.

 

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