VENEZUELA CUNA DE AGUAS

 

- El elemento básico del planeta abunda radiante a lo largo de todo nuestro territorio convirtiéndose en la mayor riqueza del país y de la humanidad.

- El agua es el elemento clave en lo que se predice serán las guerras del futuro, sin embargo, estamos aún a tiempo de preservar el recurso del que hoy tenemos abundancia y debemos conservar.

- En Puerto Cabello, el agua de los Ríos Guaigoaza, San Esteban, Patanemo, Borburata y Taborda fluye airosa hacia el mar, de donde nunca volverá.

El rápido crecimiento de la especie humana a lo largo del planeta y la creciente demanda del maravilloso elemento natural conocido como agua han hecho que racionalizar su utilización sea predominante en el nuevo milenio. El elemento base, fundamental de la vida debe ser bien administrado utilizando el ingenio para planificar, controlar y de esta forma lograr que perdure. Afortunadamente, en nuestro país se han hecho ya ciertas previsiones tendentes a lograr de una forma organizada el aprovechamiento racional del valioso recurso natural. A lo largo de la historia podemos apreciar como siempre hemos tenido esta tendencia y prueba de esto lo es la visión indiana y el pensamiento futurista del Libertador Simón Bolívar quien avizorando momentos como el actual a principios del siglo pasadi promulgó un decreto en Chuquisaca, Bolívia, basado en la prudencia y el buen juicio que deben prevalecer para la conservación del medio ambiente. Recientemente en 1972, el otrora Ministerio de Obras Públicas desarrolló un plan nacional de aprovechamiento de recursos hidráulicos. Este plan permitió determinar importantes obras hidráulicas necesarias para lograr objetivos planteados en los sectores agrícola,pecuario, industrial, urbano, energético y de saneamiento de tierras, para sustentar a la Venezuela moderna mediante un proceso de planificación dinamica.

Poco a poco el deso del hombre se ha ido convirtiendo en realidad y el país ha visto como una a una se ha realizado un proceso de construcción de embalses y reservorios con la construcción de las represas. Estos embalses permiten almacenar los excesos de agua que ocurren durante el invierno pero que de forma súbita escasearán durante el verano. La utilización de estas presas permite la racionalización del elemento que podrá ser liberado gradualmente mediante la utilización de las compuertas y por los aliviadores que permiten descargar los excesos de agua que se pueden producir debido a las intensas precipitaciones del invierno.

Venezuela aloja el 80% de su población en una región donde solo se puede contar con el 20 % de este recurso, por lo que es necesario utilizar sus cien embalses para lograr un suministro ecuánime de este servicio. Se requiere un compromiso serio de toda la población para poder así tomar conciencia de las necesidades de la racionalización.

El entendimiento de esta realidad se encuentra estrechamente ligada a la educación que es el único medio por el cual la comprensión y apreciación del agua y sus propiedades puede alcanzar a todos. Así, los hábitos en cuanto al uso y la racionalización deben ser supervisados a tal punto que se entienden como una actividad de la rutina diaria. La tala indiscriminada, la quema y la minería en zonas selváticas cercanas a las cabeceras de los ríos deben ser detenidas de forma inmediata, las comunidades indígenas organizadas han denunciado estas prácticas y los enormes riesgos que ya están sufriendo sus comunidades por la contaminación de los ríos, esto representa una terrible amenaza para todos ya que si las cabeceras se contaminan, entonces toda la batalla estará perdida.

El resguardo de las zona protegidas es una de las acciones en que los gobiernos del nuevo milenio no pueden escatimar ya que el acelerado crecimiento demográfico podría hacer que las condicones que son ahora favorables se transformarán en insostenibles en relativamente muy poco tiempo. En la zona costera, el programa de embalses para el suministro debe ser actualizado, la inminencia de esto debe conducir a no desperdiciar más los enormes caudales que fluyen a lo largo de toda la Cordillera de la Costa.

En Puerto Cabello son abundantes los racionamientos de agua en los meses de verano, y con mucha frecuencia vemos a la población sufrir las inclemencias de la falta del vital líquido y mientras tanto, vemos como año tras año las aguas que provienen generosas de la lluvia se convierten en incontrolables caudales que bajan a toda prisa hacia el mar, dando paso a una posterior sequía. La sensatez debe prevalecer y las acciones para poner fin a este desperdicio han de tornarse prioritarias, la construcción de embalses que permitan el aprovechamiento y la racionalización del valioso recurso son ya una necesidad que tiene varios años de retraso, no podemos permitinos la mirada indiferente y solo nos daremos cuenta de esto cuando carezcamos del agua.

Inconcebible en un país que ha sido dotado por Dios con una de las mayores riquezas, el cuidado y el buen aprovechamiento de los ríos son elementos en pro del desarrollo integral del país, en el siglo pasado el transporte y el comercio en nuestros ríos eran parte de la cotidianidad, aún hoy, los ríos nos permiten esta posibilidad en este país, cuna de aguas, pero, sólo de nosotros depende el que este aprovechamiento sea para el bien de todos y para vencer la batalla que debe enfrentar la humanidad para la supervivencia.

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